Por qué la fermentación lenta cambia todo
Dejar reposar la masa muchas horas permite que se desarrollen los sabores y que resulte más liviana y digerible. Una masa apurada queda pesada; una bien fermentada, aireada y con carácter. La paciencia es el primer ingrediente de una gran pizza.
Horno a leña: el sabor de siempre
El horno a leña alcanza temperaturas altísimas que cocinan la pizza en pocos minutos, sellando la masa y dándole ese ahumado inconfundible. Ese calor intenso y parejo es imposible de replicar en un horno común de casa.
La muzzarella, protagonista silenciosa
Una buena pizza depende tanto de la muzzarella como de la masa. Buscamos un queso que funda parejo, hile bien y aporte cremosidad sin exceso de grasa. La calidad del queso define la diferencia entre una pizza buena y una inolvidable.